Los juegos del Estado

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Qué juego encaja mejor con cada forma de jugar

No hay un juego de lotería mejor que otro, pero sí formas de elegir mejores que otras. Casi todos los desencuentros entre lo que alguien esperaba y lo que encontró vienen de tres o cuatro errores de partida.

Redacción · Loterías y Apuestas

Billetes de cien euros extendidos

El catálogo reúne juegos con precios y escalas muy distintas.

Conviene ver qué se hace mal habitualmente y qué hace bien quien acierta con lo que buscaba.

El error de elegir por el titular

Es el más extendido de todos. Se elige el juego del que más se habla esa semana, que suele ser el que tiene el bote más alto y no necesariamente el que encaja.

3 €

Décimo del sorteo del jueves

6 €

Décimo del sorteo del sábado

3 meses

Plazo de cobro

Las dos primeras cifras muestran que incluso dentro de un mismo formato hay escalas distintas. La elección empieza antes de comparar juegos entre sí.

La tercera es una constante que conviene tener presente: sea cual sea la elección, el tiempo disponible para cobrar es el mismo.

El acierto de empezar por la propia forma de jugar

Antes de mirar ningún juego. Con qué frecuencia, con cuánto y si se juega solo o en grupo son las tres preguntas que ordenan la elección.

La pregunta útil no es qué juego es mejor, sino qué se busca al jugar. La respuesta suele señalar sola.

Las formas de jugar y lo que piden

Forma de jugarQué conviene mirar
Ocasional, en fechas señaladasFormato de décimo
Regular, cada semanaFrecuencia del calendario
En grupoFacilidad para compartir
Eligiendo los númerosFormatos de selección
Con conocimiento previoApuestas con componente no aleatorio

La última fila señala la única familia donde algo distinto del azar interviene. No garantiza nada, pero cambia la naturaleza de la decisión.

La tercera es la que más pesa en la práctica y menos se tiene en cuenta al elegir. Compartir es mucho más sencillo en unos formatos que en otros.

Lo que hace bien quien acierta

Decide su frecuencia primero

Y después mira juegos.

Fija cuánto va a destinar

Antes de empezar.

Compara condiciones

No titulares.

Y revisa la decisión

Una vez por temporada.

La segunda línea es la más importante y la que menos gente aplica. Fijar la cantidad antes convierte el juego en una decisión y no en una reacción.

La cuarta evita quedarse en una rutina que ya no encaja. Las circunstancias cambian y la elección hecha hace tres temporadas puede no servir hoy.

Los errores más repetidos

  • Elegir por el tamaño del bote.
  • Cambiar de juego cada semana.
  • No mirar la frecuencia del calendario.
  • Y no fijar de antemano cuánto se destina.

El segundo produce el peor de los resultados posibles: ni la constancia de un formato ni el conocimiento de ninguno. Se acaba jugando a todo sin entender nada.

El tercero explica muchos abandonos. Un juego con convocatorias demasiado frecuentes para la propia rutina termina siendo una obligación en lugar de un entretenimiento.

Los formatos que han cambiado

Conviene saber cuáles se han transformado. Repasar los juegos que más han cambiado de formato en los últimos años evita elegir con información antigua.

Lo que alguien recuerda de hace una década puede no describir el juego actual.

Quién está detrás del catálogo

Ayuda a situar el conjunto. Repasar qué juegos gestiona Loterías y Apuestas del Estado y cómo se organizan ofrece el marco general.

Con el catálogo completo delante, la elección se plantea mejor.

La frecuencia de cada convocatoria

Es un criterio de elección de primer orden. Repasar sorteos diarios, semanales y anuales, cómo se reparte el calendario ordena esa cuestión.

Encajar la frecuencia con la propia rutina evita la mayoría de los abandonos.

Cuántas formas de ganar tiene un juego

No es lo mismo un premio que quince categorías. Repasar cuántas categorías de premio tiene La Primitiva ilustra esa diferencia estructural.

Cambia bastante la experiencia de jugar, con independencia del premio mayor.

La frecuencia como criterio principal

Porque es lo que determina si el juego encaja en la vida de cada uno. Una convocatoria semanal se integra en la rutina; varias a la semana exigen atención constante.

Quien elige mal en esto acaba dejándolo, no porque el juego no le guste sino porque le pide más presencia de la que quería darle.

El grupo cambia la elección

Y bastante. Un formato que se fracciona con facilidad permite jugar en grupo sin acuerdos complicados; otro obliga a organizarse mucho más.

Si la intención es jugar con más gente, ese criterio pesa más que cualquier comparación de probabilidades entre juegos.

Fijar la cantidad antes

Es la única decisión que conviene tomar en frío. Establecerla al empezar la temporada y no revisarla cada semana según lo que haya ocurrido.

Es también la que mejor protege de la reacción típica a un bote grande, que consiste en destinar más de lo previsto por una circunstancia coyuntural.

Lo que no debería influir

El tamaño del bote de esa semana concreta. Es información sobre lo que se puede ganar, no sobre la probabilidad de ganarlo.

Un bote alto atrae más participación, lo que a su vez aumenta la posibilidad de tener que compartir el premio si finalmente cae. No mejora nada por sí solo.

Revisar una vez al año

Basta con eso. Comprobar al empezar la temporada si la elección sigue encajando con la frecuencia, el presupuesto y la forma de jugar actuales.

Diez minutos una vez al año evitan arrastrar durante temporadas una decisión que se tomó en circunstancias distintas y que ya no corresponde.

Lo que ningún criterio resuelve

Cuál va a tocar. Ninguna elección mejora esa parte, y conviene decirlo con claridad para no confundir criterio con estrategia.

Lo que sí se puede elegir bien es la relación con el juego: cuánto, con qué frecuencia y con quién. Eso está enteramente en manos de cada uno.

Cuando la elección es un regalo

Cambia el criterio por completo. Lo que se regala tiene que poder entregarse y guardarse con facilidad, y no todos los formatos lo permiten igual.

Un billete numerado se entrega en mano y se explica solo; un boleto con una combinación elegida por otra persona resulta bastante menos natural como regalo.

Lo que conviene retener

Que la elección empieza por la propia forma de jugar y no por el catálogo; que la frecuencia del calendario es el criterio que más abandonos evita; que compartir resulta mucho más sencillo en unos formatos que en otros; que conviene fijar de antemano cuánto se destina y revisarlo una vez por temporada; y que el tamaño del bote informa de lo que se puede ganar, nunca de la probabilidad de ganarlo.

Con esas tres preguntas resueltas, el juego adecuado se señala solo.

Administraciones con recorrido en varios de estos juegos, como Lotería Castillo, orientan sobre qué encaja con cada forma de jugar. Si quieres localizar un punto de venta cerca, puedes buscar por población y comparar.

Décimos de la Lotería Nacional

Sorteos de jueves y sábado, con envío y custodia del décimo.

Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.