Dos compañeros de piso juegan cada uno a un sorteo distinto la misma semana: uno a Euromillones, el otro a Bonoloto. Al comprobar los resultados, los dos coinciden en algo parecido a «he quedado en una de las categorías intermedias», y por un momento dan por hecho que les ha tocado algo similar. No es así: el nombre o la posición de una categoría no dice nada, por sí solo, de cuánto dinero hay detrás. Quien practica Loterías y Apuestas en San Juan Despí combinando varios juegos a la vez tropieza tarde o temprano con esta confusión, y merece la pena entender por qué ocurre antes de comparar dos boletos que, en realidad, no son comparables.
Por qué «una categoría intermedia» no significa lo mismo en dos juegos
Cada uno de los seis juegos del catálogo del Estado construye sus categorías de premio a partir de su propia combinación: la Lotería Nacional, sobre un número de cinco cifras; Bonoloto y La Primitiva, sobre 6 números del 1 al 49 más complementario y reintegro; El Gordo de la Primitiva, sobre 5 números del 1 al 54 más un número clave; y Euromillones, sobre 5 números del 1 al 50 más 2 estrellas. El número de categorías que reparte cada juego, y lo que hace falta acertar en cada una, no coincide de uno a otro, así que la posición que ocupa un boleto dentro de su propia escala no se puede trasladar sin más a la escala de otro juego.
Esto es lo que hace que dos personas que juegan Loterías y Apuestas en San Juan Despí a sorteos distintos, y que dicen haber quedado en «una categoría parecida», puedan estar hablando en realidad de cantidades muy distintas: el nombre de la categoría, o el lugar que ocupa dentro de su escala, no lleva pegada ninguna cifra fija que sirva para comparar entre juegos.
Lo que sí determina el importe: qué se ha acertado exactamente
Lo que decide cuánto corresponde a un boleto no es la posición de su categoría, sino el elemento concreto de la combinación que ha coincidido. En Bonoloto y en La Primitiva, acertar el complementario junto a varios números cambia de categoría sin cambiar el número de aciertos principales; en El Gordo de la Primitiva, el número clave cumple una función parecida; en Euromillones, son los aciertos cruzados entre números y estrellas los que sitúan un boleto en una categoría concreta. En la Lotería Nacional, en cambio, la coincidencia se mide sobre un único número de cinco cifras, con las aproximaciones y la terminación como categorías propias que no tienen equivalente exacto en los demás juegos.
Un ejemplo del propio caso: por qué no eran comparables
Volviendo a los dos compañeros de piso: quien jugó a Euromillones había acertado varios números pero ninguna estrella, una combinación que en ese juego ocupa una categoría con un número de premiados relativamente alto cada sorteo; quien jugó a Bonoloto había acertado varios números y el complementario, una combinación distinta, propia de ese juego, que no tiene una correspondencia directa con la anterior. Ambos habían «acertado algo», pero comparar sus dos resultados como si fueran el mismo tipo de premio era, sencillamente, un error de partida.
Cómo comparar boletos de juegos distintos sin caer en el mismo error
La forma correcta de comparar dos boletos de juegos distintos no es fijarse en el nombre de la categoría, sino repasar qué se ha acertado exactamente en cada uno y, después, mirar el importe correspondiente en la tabla propia de ese sorteo:
- Identificar primero el juego exacto del que procede cada boleto, antes de comparar nada entre ellos.
- Revisar qué elementos concretos han coincidido: números, complementario, estrella, número clave, según corresponda.
- Consultar el importe asociado a esa combinación exacta, sin dar por hecho que una posición similar implica un premio similar.
- No comparar una aproximación o una terminación de la Lotería Nacional con una categoría intermedia de otro juego: no comparten mecánica.
- Recordar que cualquier premio superior a 40.000 euros tributa al 20 % sobre el exceso, sea cual sea el juego del que proceda.
Frente a tantas diferencias, hay dos elementos que sí se pueden comparar sin matices: el plazo para cobrar cualquier premio, que es de tres meses desde la fecha del sorteo en los seis juegos, y la retención fiscal del 20 % sobre el exceso de 40.000 euros, que se aplica igual sea cual sea la categoría alcanzada. Estas dos normas son el único terreno común entre juegos tan distintos en su forma de repartir categorías.
Quien sigue Loterías y Apuestas en San Juan Despí alternando varios sorteos en la misma semana puede apoyarse en estas dos normas comunes precisamente porque son las únicas que no dependen de la mecánica particular de cada juego, a diferencia de todo lo demás dentro del catálogo.
Loterías y Apuestas en San Juan Despí: comparar por lo que se acierta, no por cómo se llama
La lección del caso de los dos compañeros de piso sirve para cualquiera que combine varios juegos del catálogo del Estado: el nombre o la posición de una categoría no traslada información útil de un sorteo a otro, mientras que lo que se ha acertado exactamente sí lo hace, siempre que se consulte la tabla propia de ese juego concreto.
Lotería Castillo mantiene disponible el catálogo completo de estos seis juegos en un mismo acceso de venta online, lo que facilita revisar la tabla de premios de cada uno sin cambiar de página. Quien quiera comparar categorías reales, y no solo nombres parecidos, puede consultar el catálogo completo de juegos del Estado antes de dar por comparables dos boletos que, en realidad, no lo son. Entender esta diferencia es, para quien practica Loterías y Apuestas en San Juan Despí con más de un juego a la vez, la mejor forma de leer un resultado sin sacar conclusiones equivocadas.